Hasta que entendí que la imagen no es vanidad. Es coherencia. Es el lenguaje de nuestro inconsciente y es lo que contamos al mundo de nosotros.



Pasé años en el mundo corporativo. Marketing, ventas, equipos a mi cargo. Desde afuera, todo parecía muy bien. Pero por dentro, algo nunca terminaba de encajar.
Seguía adelante porque «había que hacerlo». Estudié en la mejor Universidad de mi país. Tenía una carrera profesional linda, con viajes y eventos, desafíos importantes. Desde afuera muchos hubieran querido mi lugar.
Yo seguía ahí, sin hacer caso a mi intuición.
Hasta que finalmente comencé a aceptar algo: lo que realmente me hacía vibrar era la conexión con las personas y acompañarlas a sacar lo mejor de sí mismas.
En 2013 me certifiqué como asesora de imagen. Pero pronto entendí que dar «recetas estéticas» no era suficiente.
Quería acompañar a las personas en algo más profundo. Me inscribí en muchos cursos, pasé por diferentes terapias … hasta que el cambio real llegó cuando pasé por mi propio proceso de coaching de imagen.
Por primera vez vi cómo mis propias creencias se reflejaban en cómo me vestía, cómo pensaba, qué decisiones tomaba.
Eso me llevó a tomar una decisión valiente: dejar la seguridad corporativa y elegirme.
No doy recetas estéticas.
Antes de preguntar qué quieres proyectar, pregunto cómo quieres sentirte.
Trabajo con tus percepciones y bloqueos. Te ayudo a mirarte con ojos de amor propio y poder personal.
Te acompaño a reconciliar lo que ves con lo que sientes, y a tomar acciones concretas que reflejen tu autenticidad y te permitan sentir mayor bienestar.
Mi método integra técnicas de Life Coach, PNL, otras de Imagen Personal, utilizo Competencias de Inteligencia Emocional y del método original de Coaching de Imagen.
Mis consultantes no solo cambian su manera de vestir. Aprenden a mirarse con otros ojos y a pararse en su entorno desde un lugar más poderoso.
Después de años de vivir «disfrazada de personajes», hoy tengo las riendas de mi vida.
Los miedos no se han ido. La diferencia es que hoy sé conectar con mi poder para que ellos no dirijan mis decisiones.
Ahora te acompaño a ti a hacer lo mismo.
Porque aprender a vestirte con consciencia es mirar tus luces y también tus sombras. Es usarlas como la tela sobre la cual puedes dibujar lo que comienza ahora para ti.
Porque no hay poder más grande que vestirte de ti misma / mismo. De lo que amas de tu historia, y también con lo que estás aprendiendo a abrazar.