Pensar es un verbo. Es el acto de comprometerse de manera activa con los pensamientos de la mente.
Requiere gran cantidad de energía.
Un pensamiento, por otro lado, es un sustantivo, no es algo que hacemos sino algo que tenemos. No requiere esfuerzo, solo sucede.
A muchos nos ocurre que tan pronto empezamos a pensar en nuestros pensamientos, vamos dejando aparecer creencias, juicios, críticas, condicionamientos aprendidos que terminan limitando nuestro pensamiento original. En su origen, los pensamientos son infinitos.
El pensar demasiado puede limitarnos.
No se trata de que de ahora en adelante tomes decisiones basados solo en tu intuición, en tu primer pensamiento para que tener una vida ilimitada.
Sino que se trata de identificar desde qué lugar estás escogiendo los objetivos y las metas que escoges para tu vida.
¿De dónde viene tu modelo de éxito?
Te invito a identificar si tus metas de vida están basadas en la desesperación o en la inspiración.
Podrás identificar un objetivo basado en la desesperación:
- Si lo sientes pesado.
- Con sensación de escasez y de urgencia.
- Muchas veces son un objetivo medio para luego alcanzar un objetivo final, detrás del cual se encuentra una necesidad del ser (Por ejemplo, querer ser millonario, quizás te está indicando que realmente quieres libertad … entonces ¿buscas ser millonario o te enfocas en comprender qué significa la libertad para ti?)
Un objetivo basado en la inspiración lo conocerás por:
- Se siente como una llamada, no como una obligación.
- Te sientes profundamente conmovido y entusiasmado, como si una fuerza vital dentro de ti te empujara a avanzar.
- Lo haces simplemente porque quieres hacerlo por ti, para ti.
- Comienzas a sentirte realizado.
Desde este lugar creamos desde la abundancia y no desde la carencia.
¿Qué escoges para ti?
Tenemos el poder de escoger en cada momento ¿qué o quién queremos ser? y ¿cómo queremos estar en el mundo?
¿Pones tu energía en algo que te nutre o que te drena?
Tenemos la posibilidad en cada segundo del día de conectar con nosotros mismos y comenzar a vivir en estado de plenitud, de flujo en lugar de estado de lucha.
Si escoges pensar menos: da una pausa al hemisferio izquierdo de tu cerebro que te invita permanentemente a ir para atrás y luego hacia adelante. Desde aquí es de dónde vienen todos los pensamientos limitantes.
Y en lugar de pensar, da espacio a sentir simplemente el presente. A permitir que tus pensamientos vengan sin sobre pensarlos,
Te hago está invitación. A conectar con tu inspiración. De forma natural los pensamientos de inspiración están en nosotros. o que es difícil, es apagar la máquina racional que nos hace pensar de manera permanente sobre estos pensamientos.
Ahí radica el desafío y y el por qué la mayoría de nosotros considera, desde ya, que es imposible.
Con cariño, Xime.







